La ilógica del Bachillerato de excelencia

Llevo días pensando en el “Bachillerato de excelencia”. No lo entiendo, aunque claro, soy maestro, pedagogo y profesor de  Magisterio, no político en campaña.

Si juntamos a los mejores en un aula con profesores especiales, entonces:

  1. ¿Se reproducirá la lógica de los grupos sociales y volverán a generarse malos estudiantes? ¿Y si no se generan, los de ocho se convertirán en los torpes del grupo? Para que haya excelentes, debe haber deficientes.
  2. ¿Qué pasará con las relaciones sociales del alumnado que abandona su barrio para irse a otro instituto? ¿Será un esquirol del barrio? ¿Dejarán de aceptarle los amigos?.
  3. ¿Cómo se sentirá el adolescente ante la nueva situación? ¿Le podrá la vanidad de estudiante de élite y será un juguete roto? ¿Pisará por encima de los mortales? ¿O no le afectará?.
  4. Y si juntamos a los mejores profesores con los peores estudiantes ¿Cómo conseguiremos que todo el mundo tenga éxito escolar? ¿Dónde queda el concepto de igualdad (entendido como igualdad de metas)?.
  5. ¿Cuál es el papel de la escolaridad pública? ¿Seleccionar y dedicar lo mejor a los mejores?.

Si vosotros lo entendéis …

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Acerca de jjbarba

Profesor con dudas, estudiante curioso, Maestro de nada, aprendiz de todo, Experto en utopías, soñador ambicioso.
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12 respuestas a La ilógica del Bachillerato de excelencia

  1. fran dijo:

    Sí, continuemos con la igualdad de la mediocridad, dejemos que los que podrían hacer mas se aburran mientras esperan a los mas lentos. Así nuestros mejores cerebros segurán fugándose y los que queden gozarán de la bendita igualdad en la mediocridad.

  2. Creo que espe ha dicho que sería un aula de excelencia en cada cole, no un cole separado. No obstante, y aunque estoy de acuerdo en dedicar recursos de refuerzo a los alumnos que, por sus aptitudes los requieran (igual que se debería dar clases de refuerzo a los rezagados, si hay presupuesto),

    Lo de espe, en cambio, tiene un tinte más segregador (o no lo ha sabido explicar) y me parece una idea horrenda, muy en la línea de alguien que cree en la estructura de trabajadores dóciles en la base y una élite dirigente… Y de pasó, manda al carajo varios valores educativos importantes, como ese que te gusta tanto de las dignidad…por no hablar de que en virtud del rendimiento, se pueden justificar todo tipo de tonterías, como dar la idea a los chavales de que una sociedad justa implica que los mejores tengan los recursos. La pregunta sigue siendo:”¿Qué aprendemos en las escuela?”. Y si la respuesta no es exclusivamente académica (que yo creo que no lo es), la escuela debe ser un reflejo de lo qué queremos qué sean socialmente los ciudadanos del futuro

    P.D: siendo de esos de 8, me ha parecido muy interesante tu reflexión sobre que la excelencia, para existir, requiere que haya “no-tan-excelentes”…haciendo una reflexión más…¿Qué haría esto con los alumnos inmigrantes? En esta sociedad ya de por sí hiper-competitiva,…¿qué mensaje transmite esto?… Sí un alumno deja de ser excelente…¿Se le “baja” de escalafón?

    Y una pregunta: ¿Hay que transmitir la idea de que la vida es competición?¿No hay bastante con las notas?

  3. jjbarba dijo:

    1# Yo soy de carácter más optimista . Si lo que denominas “igualdad de mediocridad” consigue cerebros y que estos tengan la suficiente calidad en sus campos para que otros países los quieran, a mí me dice que un sistema que pretende igualdades permite desarrollar el talento de los más capaces, a la vez que permite formarse a los futuros tenderos, almacenistas, cajeros, panaderos, transportistas. Eso sí, respecto a lo de la fuga deberíamos de hablar de la financiación de la investigación y la innovación.

  4. jjbarba dijo:

    2# Lo de un aula por instituto es un segundo comunicado. En el primero se habla de un sólo instituto. no obstante, sólo se va a poner en práctica en el Instituto San Mateo (por cierto que tiene un nombre muy laico) http://www.elpais.com/articulo/madrid/Aguirre/ofrece/Bachillerato/excelencia/todos/centros/elpepuespmad/20110413elpmad_8/Tes

    Yo te recomiendo leer en el libro Freekonomics, el caso del exjugador de Baloncesto Lew Alcindor (Kaarem Abdul Jabbar). Es muy curioso como se describe en plano emocional la marginación social que sufre al cambiarse de instituto por saber más que los demás y hablar distinto. Creo que esto no se ha valorado cuando se pretende un “traslado de cerebros” al Instituto San Mateo. Porque cuando acabe la jornada los cerebros encerrados en cuerpos vuelven al barrio.

    Yo creo que la pregunta es otra ¿Qué se debe aprender en la escuela que sea útil en la vida? Hay estudios económicos, por ejemplo Levin y Kelley, que concluyen que no más de un 3% de los contenidos escolares son útiles en la vida. Entonces ¿Qué hacemos durante las aproximadamente 9.000 horas que dura la escolarización obligatoria?

    Con la fuga de multinacionales a países en vías de desarrollo, con la economía controlada por especuladores,… vivir no es competir. Comienza a ser más sobrevivir. En el deporte si una joven promesa no triunfa desaparece, se deja de hablar de él y queda a su libre albedrío. Y para que alguien gane, siempre es necesario que varios alguienes pierdan.

  5. Jorge dijo:

    Partamos de una premisa: la vida es competición.

    Es duro, lo sé, pero en el mercado laboral competimos por conseguir un trabajo, las empresas compiten entre ellas por hacerse con la clientela, incluso en las relaciones sociales competimos entre nosotros para conseguir pareja o distinción social. Si no tenemos esto claro, si nos encerramos en una burbuja de idealismo autoconfortante, apaga y vamonos porque la dura realidad de un mundo globalizado nos va a dar por donde no lo hace el Sol.

    En el resto del mundo existen los “bachilleratos de excelencia”. En otros países no es lo mismo estudiar en una universidad que en otra, o incluso en un instituto u otro si miramos hacia Asia. De la misma forma que unos salarios de miles de euros y otros de pocos cientos al mes.

    Da lástima que haya quién se quede atrás. Y hay que establecer medios para que, si lo hace, sea solamente responsabilidad de él y no de un sistema que no le ha dado oportunidades. Pero esto se aplica tanto para el que debería sacar un cinco y saca un dos como para el que debería sacar un nueve y saca un seis.

    Llevo varios días preguntando y valorando, y creo que estoy a favor de que se creen los bachilleratos/aulas/universidades de excelencia. Ahora habrá que discutir cómo se hace, pero es una buena iniciativa.

  6. jjbarba dijo:

    5# A mi el termino excelencia me preocupa, sobre todo entendido única y exclusivamente sobre acumulación de conocimientos. Es más, creo que hasta no respeta la legislación vigente (art. 2 L.O. 2/2006 de educación). En este artículo sobre los fines del sistema educativo español encontramos:
    a) El pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos.
    b) La educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, en la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y en la igualdad
    de trato y no discriminación de las personas con discapacidad.
    c) La educación en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia, así como en la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos.
    e) La formación para la paz, el respeto a los derechos humanos, la vida en común, la cohesión social, la cooperación y solidaridad entre los pueblos así como la adquisición
    de valores que propicien el respeto hacia los seres vivos y el medio ambiente, en particular al valor de los espacios forestales y el desarrollo sostenible.
    k) La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento.

    También hay que tener en cuenta que en otros países la elección del profesorado la hace la junta escolar en base a un currículum, no mediante oposiciones, con lo que los mejores profesores terminan en los mismos centros, con lo que la comparación de sistemas sin tener en cuenta las consecuencias de esto me parece compleja.

    Yo estoy de acuerdo en la búsqueda de la excelencia (para todos), pero mi acción iría por otro lado: reducción del número de estudiantes por aula, obligación de formación continua al profesorado, menor intensificación burocrática, cambios metodológicos que permitan la participación activa de los estudiantes,…

  7. Ángel dijo:

    Creo que si pudiera hacerse bién sería bueno, sin embargo aquí no hay dinero para educar, lo hay para reprimir o curar, por eso tenemos de los mejores cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, lo mismo pasa en sanidad.
    El problema está en que lo harán a lo cutre.
    Deberían empezar por cambier los baremos que consideran a un maestro bueno o malo, ahora un libro escrito tu solito equivale a un año de tutor, eso no garantiza en absoluto que los profes se lo curren en ese aspecto. Las comunicaciones en talleres no aparecen como méritos, este también me parece bueno para dar clase a alumnos de excelencia educativa…
    En definitiva, no hay nada peor que estar en clase y para no aburrirte imaginar que estas volando, o tener que reproducir textualmente contenidos… Pero nuestros políticos hacen política, mientras a nosotros no nos dejan hacer educación o nos tildan de poco profesionales sin conocer nuestra realidad en absoluto. Si estos no son coherentes y empiezan por incentivar al profesorado que se lo curra y no al que deja que los años pasen tendremos a los dinosaurios dando clase a los alumnos con altas capaciadades o currantes, lo que acabará “apalancando” a éstos últimos al igual que hicieron con ellos en su momento.

  8. jjbarba dijo:

    7# Yo también creo que la calidad máxima que puede ofrecer un sistema educativo es la que tengan sus profesores. Me parece necesario que no sólo se valore la docencia (dar clase sin ver si se hace bien o no). Innovar es necesario y enseñárselo a los compañeros debería ser un orgullo para la administración educativa. Ahora mismo que un maestro innove y lo cuente parece una perversión que hay que hacerlo en el tiempo libre. Yo tampoco lo entiendo.

  9. ISA dijo:

    Aprovechando este día dejo este enlace para la reflexión.
    http://es.scribd.com/doc/36558218/PRESENTACION-DE-LAS-MISIONES-PEDAGOGICAS
    .
    En cierto modo añoro esa época donde se renovó el sistema para mejorar toda la red escolar, se prestó una mayor atención a la formación de los maestros, se consiguió por primera vez elevar sus sueldos y por último y lo más importante de todo se logró superar el analfabetismo y se consiguió gracias al afán y la ilusión de aquellos maestros elevar por primera vez el nivel educativo en España.
    Ahora mismo la educación tiende desde los primeros años a formar individuos competitivos dentro de la economía del conocimiento, y la solución estoy totalmente deacuerdo con JjBarba no pasa por crear un bachillerato de excelencia donde positivamente se motive solamente a los alumnos más capaces, y colateralmente se perjudique gravemente a los estudiantes menos capaces, que ya no pueden aprovechar la ventaja de estar con aquellos compañeros.

    Desde mi punto de vista de historiadora, y ahora en cierto modo un poco ligada de nuevo con la educación, creo que dentro de la Historia de España la creación de estas Misiones Pedagógicas, fueron uno de los momentos más bonitos y donde más se luchó por la igualdad en en el ámbito educativo, y como dice la Convención de la Unesco relativa a las Discriminaciones en la esfera de la enseñanza: “Los Estados Partes se comprometen a… Derogar todas las disposiciones legislativas y administrativas y abandonar todas las prácticas administrativas que entrañen discriminaciones en la esfera de la enseñanza”

  10. Mónica AG dijo:

    Pues a mí nada más leer lo de “excelencia para los mejores” me produjo un rechazo desde el principio frente a esa idea y provocó en mí algunos pensamientos:
    ¿Los mejores alumnos siempre son los que sacan buenas notas? Y si fuera así, creo recordar que hay alumnos especialmente inteligentes que también sufren fracaso escolar.
    Si entendemos por “bachillerato de excelencia” una mejor enseñanza, ¿el resto de estudiantes no merece una enseñanza de la mejor calidad?
    Si entendemos por “bachillerato de excelencia” una enseñanza de un nivel más avanzado, esos alumnos con altas capacidades intelectuales que fracasan escolarmente se quedaran fuera por la insuficia de su expediente académico, así que ¿no necesitarán refuerzos en su ámbito socioafectivo, en vez de en su “excelencia”, para desarrollar todos los ámbitos de la personalidad que deriven en unos buenos resultados académicos?
    Es verdad que competimos desde que nacemos pero también hay que aprender a competir con humildad y honestidad y eso hay que aprenderlo. Si educamos sólo para competir los alumnos sólo sabrán competir, pero ¿qué pasa con la cooperación? Nos pasamos la vida compitiendo pero ¿cuándo cooperamos?, habrá que enseñar a los alumnos a cooperar si queremos que aprendan a ayudar y que aprendan a pedir ayuda cuando la necesiten. Con los días que vivimos ¿qué creeis que es más importante para la humanidad, aprender a competir o aprender a cooperar? Si pensamos sólo en producir bienes económicos para intereses propios está claro, pero si pensamos en aspectos más humanos y en mejorar el mundo, aunque suene a utopía, también está claro. ¿Educamos para buscar el rendimiento intelectual como la antigua escuela para conseguir resultados individualmente o, en vez de eso, educamos dando importancia al proceso para formar a personas con valores que ayuden a mejorar la convivencia y calidad de vida de todos y no sólo de ellos mismos? ¿Cómo vamos a educar a los alumnos en la asertividad y a enseñarles a valorar con igualdad a las personas en cuanto a que tienen los mismos derechos y libertades si etiquetamos a unos de ellos excelentes (mejores) por sus resultados académicos? ¿Los que no son mejores qué son? ¿Alguien es mejor que otro sólo por sacar mejores notas?
    En conclusión, creo que hablar de “excelencia para los mejores” es segregador y para nada constructivo si pretendemos formar a personas íntegras y con unos valores morales que favorezcan la igualdad de oportunidades.
    Que se dé a los alumnos más avanzados el suficiente refuerzo como para procurar desarrollar óptimamente todas sus potencialidades y mantener su motivación de aprendizaje es una cosa y un instituto de alto rendimiento sería una opción, pero todos los alumnos tienen el mismo derecho a recibir una enseñanza de la mejor calidad posible y esta señora da a entender que son sólo “los mejores” los que recibirán una enseñanza de “excelencia” supuestamente mejor que la enseñanza ordinaria.

    Para resumir, que no me gusta ni el tono que percibo ni los términos que utiliza.

    Saludos

  11. jjbarba dijo:

    A mi cuando me hablan de una persona excelente, mi mente se va más a su proceder ético, que a sus saberes.

    • Mónica AG dijo:

      Estoy de acuerdo, cuando hablo de una persona excelente implica que tiene una gran calidad humana, pero cuando me hablan de una educación para la excelencia o en este caso de un “bachillerato excelente” no tengo la misma sensación o lo percibo distinto… aunque resulte paradójico. Cosas mías, será que soy rara.

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