Y yo no puedo más…

Al fin presenté unos papeles que me desesperaron. Un mes abandonando mi vida. Acabó la tesis, me dio el bajón pero hay que seguir trabajando. Vivimos en una sociedad en la que uno no puede saborear un triunfo. Todo es efímero y urgente. Uno es valorado como lo último que ha hecho. Ya no se puede vivir de las rentas ni morir de éxito, desapareces del mapa. No existes.

Sin fuerzas y con montañas de papeles, hay un problema: vives una tortura psicológica. Sólo acaba cuando lo presentas y te puedes olvidar. Pero un día falta un papel y le pides. Otro crees que se puede organizar mejor. Es lo que tiene presentar un currículm sin un baremo predefinido y cerrado, que juegas a pensar como el evaluador aunque no sabes quién es, ni si es de carne y hueso. Pero piensas en lo que puede pensar. Si yo no sé lo que pienso ¿cómo pensar como otro?

Y llega el día que lo vas a entregar. Ohhhh!!!! Un correo con un requisito nuevo. No puedo más. Me ha superado. Se me cae el mundo. A pedir cinco favores a cinco personas. Mi ánimo es como el día: gris, lluvioso, frío,… triste.

Pero algo negativo, siempre se puede reconvertir. Necesitaba un favor de cinco personas, que viven en otras provincias. A las 24 horas ya tenía todos los papeles. Al día gris le salió el sol de la compañía. El calor del afecto. El problema que me deprimía me recordó que no estoy sólo.

Porque estoy contigo puedo soportarlo,

me dices tranquilo lo solucionamos.

Y yo no puedo más. (Depedro, Depedro, Equivocado)

Gracias a Luis Torrego, Víctor López, Roberto Monjas, Juan Carlos Manrique y Antonio Fraile por convertir un día triste en una mañana soleada

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Acerca de jjbarba

Profesor con dudas, estudiante curioso, Maestro de nada, aprendiz de todo, Experto en utopías, soñador ambicioso.
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3 respuestas a Y yo no puedo más…

  1. Gus dijo:

    Conociéndote como te conozco, si en lugar de cinco favores a cinco personas hubieras necesitado cien favores de cien personas, también lo habrías conseguido.
    Es lo que tenemos la gente que te sentimos cerca: nos sentimos afortunados de tenerte y, nuestras manos, son las tuyas, porque las tuyas siempre son las de los demás.
    Espero que no haya más días grises y, si las hay, que siempre tengas a alguien cerca que te haga ver el sol.
    Un abrazo!

  2. Mónica AG dijo:

    Podría decirlo de forma diferente pero lo digo con palabras de Gus:
    “la gente que te sentimos cerca: nos sentimos afortunados de tenerte y, nuestras manos, son las tuyas, porque las tuyas siempre son las de los demás.”

    Para mí es un honor teneros como amigos a ambos.
    Con amigos como vosotros es mucho más fácil que salga el sol.

    Un abrazo!

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