que nunca se acaben los años, que sólo empicen los días

Último día del año. No es muy normal que esté escribiendo un post. Claro que es lo que tiene no haber felicitado el año antes. Pero es de esas cosas que me da mucha pereza. Y claro, llega el día 31 de diciembre y ya estoy deprimido, como siempre. Así que más que felicitarlo, sólo soy capaz de llorarle.

No me gustan los años que se acaban. No por nada, sino porque me entristecen. ¿Por qué? Pues no sé. Simplemente porque hay algo en mi interior que me hace estar triste. Sólo eso. Quizás porque es un día sin sentido a la espera de una noche larga. No se hace nada, sólo espera a la oscuridad. La noche llega de la mano de un traje de gala, de champan, de confetis y del replique de campanas. Y todos felices y a compartir la alegría.

Quizás el problema es que deje de vivir como el último día para vivir como el primero. El último es un despedida, un lamento por lo no hecho, pena por no volverse a ver, prisas por acabar a tiempo, intensidad del último suspiros, es la muerte en vida… Es el día de los malos estudiantes.

El primer día siempre es apasionante, es el de la mirada del niño, el de la curiosidad ilimitada, el de la sorpresa sorprendente, el de absorber como una esponja, el de las experiencias intensas, el de los sueños con elefantes que patean el estomago, el de sueños de noches en vela deseando que llegue el alba, el de creer que cada corazón merece una oportunidad,…

En fin que pasará el día y volveré a: Entrar en clase como si fuera el primer día, sin saber quién hay y que va a pasar; Desayunar con la persona de siempre, pero sabiendo que ese momento será único e irrecuperable; Tomar el café de las 11 con la sorpresa de que hablaremos, sin recordar que sólo llevamos hablando 20 años; Pasar por el parque y ver algo distinto, A leer un libro por quinta vez y que me perezca nuevo; Estar un rato con la familia y seguirme sorprendiendo como cuando tenía dos años; A soñar cosas nuevas sin prejuicios… Como me decía José Contreras la experiencia es saber que la próxima vez todo puede ser distinto.

Os deseo que el 2011 cada día realmente sea un nuevo día, como el primer día.

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Acerca de jjbarba

Profesor con dudas, estudiante curioso, Maestro de nada, aprendiz de todo, Experto en utopías, soñador ambicioso.
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2 respuestas a que nunca se acaben los años, que sólo empicen los días

  1. Gus dijo:

    Gran post. A mí tampoco me gusta el día de hoy, suelo pensar lo que pude hacer pero no hice y, de acuerdo con los principios de la psicología positiva, uno siempre se arrepiente más de lo que no hizo que de lo que hizo y no salió bien.
    Por cierto, bonita frase la de Contreras, me la apunto en mi cabeza. Espero no olvidarla.
    Un fuerte abrazo y, pese a todo, te deseo que disfrutes de la noche todo lo que puedas.

  2. jjbarba dijo:

    Eres un coleccionista de citas.
    Mi principal problema es que como trato de que todos los días sean especiales, este me parece es artificial.
    Un abrazo y que la fuerza te acompañe.

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