En los Institutos ¿educamos o reprimimos?

Después de las preguntas, viene el esfuerzo de reflexión, y tratar de aportar algo. De ahí que escriba mis reflexiones sobre lo que dejé planteado en el post anterior, con el fin de continuar el debate.

¿Sirven estos tornos para que los alumnos aprendan más?.

No, sólo sirven para asegurarse que entran al Instituto. Pero aprender tiene una parte activa y si el alumno no pone de su parte es imposible que aprenda.

¿El torno consigue que el alumnado este atento y motivado en clase?.

Quizás la pregunta más acertada hubiera sido: ¿Se puede obligar a que ponga de su parte?. La respuesta me parece clara. No, no nos pueden robar la libertad, como afirmaba Braveheart. Aprender es un acto de voluntad, así que sólo el alumno lo hará cuando él quiera, cuando la necesidad de aprender le surja de dentro. Le podemos estimular, pero nunca obligar.

¿Por qué, mientras el mercado seduce consumidores, en la educación se obliga cada vez más al alumno?.

Porque obligar es lo que hace la autoridad, es la Guardia Civil, la Policía, Hacienda… Seducir requiere convencer al otro. Es un acto básico de empatía, perdón, de simpatía, de conectar con el otro y sentir como él. Es un acto de diálogo emocional. Aunque en ocasiones pueda ser fingido con el único fin de que “compremos“. El profesor necesita un cambio de mentalidad, nuestra tarea no es enseñar, sino ayudar al otro en sus aprendizajes. No es imponernos por el miedo, sino ayudar desde el amor.

¿Tanta vigilancia en el acceso a las clases reducirá la tasa de fracaso escolar en el instituto?.

De ninguna manera, se puede obligar a que el cuerpo este en el aula, pero no se puede hacer nada para que su mente este a miles de ideas de distancia. Nadie aprende por estar, aprende por curiosidad, por interés.

¿Fichar es acercar el mundo laboral al instituto?.

Por lo menos es introducir uno de sus rituales clave.

¿Para cuándo arcos de metal y guardas jurados (porque cámaras y vallas ya tenemos)?.

Pronto, muy pronto. Nos hemos acostumbrado a que nos vigilen por nuestro bien. Muchísimos lugares públicos tiene cámaras, los organismos oficiales arcos de seguridad, escáneres corporales en los aeropuertos… Hemos asumido con mucha normalidad el ser presuntos culpables hasta que los medios de vigilancia demuestren lo contrario. Así que pronto los alumnos serán más presuntos culpables.

¿Se parece cada vez más el instituto a una cárcel?.

Si, las dificultades se pueden combatir con represión o con educación. Los tornos no son educación, los muros no son educación,… Se pueden usar medidas represivas en momentos puntuales y casos concretos, pero la punición para todos…

Pregunta extra: ¿Qué hacemos en los contextos difíciles?.

Paciencia y arte. Una persona puede cambiar una vida, sólo por eso cobra sentido la educación. Educar es enseñar a ser persona a través de unos contenidos. Los contenidos son el medio, no el fin. Lo importante no es que el alumno aprenda a jugar al fútbol, sino que mediante él se enseñe el compañerismo, la tolerancia, el diálogo,…

Y es una tarea de años y de muchísima paciencia. La educación no es preparar para el trabajo o la universidad, sino formar ciudadanos para la vida en sociedad. Educar es preparar para la autonomía, para autoregularse sin necesidad del miedo a la represión.

Pero la clave está en que  en estos contextos más dificiles hacen falta más medios y los mejores profesionales, muy motivados. No se puede aplicar el mismo modelo en todos los contextos, nuestros legisladores tienen que aprender del mercado que tiene diferentes productos en función de las diferentes necesidades.

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Acerca de jjbarba

Profesor con dudas, estudiante curioso, Maestro de nada, aprendiz de todo, Experto en utopías, soñador ambicioso.
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7 respuestas a En los Institutos ¿educamos o reprimimos?

  1. ender wiggins dijo:

    ¿sabías que na de las razones por las que han puesto los tornos es porque entraban boicoteafores ajenos al colegio en las clases? Vivir para ver

    • jjbarba dijo:

      Si, escuché la excusa la director. Para eso sirven las vayas para separar a los de dentro de lso de fuera. Pero a mí el problema me parece más sencillo. Los chicos que van a molestar en algún sitio tendrián que estar, no?? Con lo que es el mismo problema, el absentismo.

  2. mmm. eso de las vallas no sirve si los chavales entran en horario lectivo. En cuanto a “algún sitio tendrían que estar”, pues… sí. Ahora, el tema no es que tengan que estar en algún sitio, sino en el cómo. Y si el colegio no tiene poder ni medios para manejar a esos chavales, me dirás qué pueden hacer. El hecho de que necesiten ayuda no implica que puedan reventar la clase. Porque sobre estos, un profesor no tiene ningún poder…. o al menos, dichos chavales así lo creen. Si no confían en el profesor, ni creen que necesiten ayuda,…

    • jjbarba dijo:

      Por esto esta el torno con carné, para separar a los que fichan de los que no, y para no dejarles salir una vez que entran.

      Pues se me ocurren varias formas de que esten en el colegio:
      – que aprendan por proyectos vinculados con sus intereses y su realidad,
      – que sus inquietudes sean el temario de las asignaturas,
      – que se tengan más recursos que el castigo o el suspenso,
      – grupos con menso alumnos,

      • Mónica AG dijo:

        Me acaba de surgir la cuestión del problema en cuanto a la posible responsabilidad del instituto. Si los chavales menores de edad entran en el centro y después “se escapan”, si les pasa algo ¿no es el centro el que carga con la responsabilidad? Es que conozco el caso de que avisan a la policía local para busacar y devolver al centro a los chavales que se han “escapado”, a pesar de grandes vallas y puertas con cierre automático y bajo llave 😦

        En este sentido querer tener mayor control sobre los chavales creo que sí que tandría cabida

  3. jjbarba dijo:

    Pero el problema no es de responsabilidad, es de si buscamos que quieran estar o les obligamos a estar. Esta claro que en caso extremos se puede llegar a obligar a asistir (aunque sólo sea para que no se metan en lios muy gordos). Pero ¿no hay muchos casos que con mejor educación se evitarian los muros y los tornos?

  4. Pingback: Una vida sin escuelas | Debate y co-aprendizaje

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