El último día de curso

Parece mucho, pero las 15 semanas que ha durado este cuatrimestre universitario han sido muy cortas. En un primer momento parecía que nos quedaba mucho tiempo por delante, pero, en un abrir y cerrar de ojos, nos estamos despidiendo. Aunque me queda el día del examen para el último adiós, dar un abrazo a cada uno (enseñanza de mi amigo Juan-Miguel) que trasmita calidez y afecto, y desearles lo mejor en sus vidas.

Ya van siendo bastantes años en el mundo de la docencia, pero cada vez llevo peor lo de ir acabando cursos. Hace tiempo que opté porque cada día debía de ser vivido como el primero. Tiene que ser emocionante, apasionante, percibido con lo ojos de quien está comenzando a conocer el mundo, de quien se apasiona en cada contacto con el otro, quien se pone en juego y pone toda la carne en el asador… Es vivir con el apasionamiento de quien acaba de descubrir el amor de su vida.

Ya sé que la sabiduría popular dice que hay que vivir como el último día. Pero eso no es para mí. El último día uno intenta hacer muchas cosas pendientes, se despide de los seres queridos, y encuentra una profunda tristeza porque aquello que le ha apasionado se acaba, aunque le puede quedar el orgullo de haber hecho las cosas lo mejor que sabía y podía. Aunque un caso distinto a este es que donde estés no te guste, lo que hace que el último día sea profundamente placentero. Pero no es mi caso. Llevo 8 años despidiéndome de niños, niñas y adolescentes, entendiendo que llega el momento en que eres prescindible y que aunque no te guste tienen que volar solos. La vida pasa.

El caso, es que nos hemos pasado 15 semanas viviendo con intensidad, tratando de que siempre fuera el primer día, aprendiendo y compartiendo cosas apasionantes, hablando de educación en los bares, contándonos confidencias, haciendo debates emocionales… y llega el momento de decir adiós. De explicar que esta ha sido una de las experiencias educativas que más me ha enriquecido, que la he disfrutado apasionadamente, y que me encanta haber compartido esta parte de mi vida con ellos, y que estas clases que hemos compartido han sido importantes para mí, y sin ellas nunca habría sido la persona que a día de hoy soy. Cuando después de decir esto, y que tenían un amigo para lo que desearan, sonaron aplausos, me invadió un escalofrío y me salieron algunas lágrimas.

A continuación, subí al departamento, me encontré con un correo de mi amigo Juan-Miguel, en el que me enviaba un artículo. En él explicaba como la vida le ha llevado a ser cada vez a ser más sensible hacía el otro, y a entender que en sus clases es importante aprender, pero que cada persona lleva su ritmo y que sus estudiantes aprenden más desde que el conocimiento va unido a que él, como profesor, demuestra a sus estudiantes respeto y admiración.

Un escrito tan interesante en lo pedagógico y que vincula el conocimiento con lo emocional me hizo reflexionar con profundidad y en el calor del momento. Quise contestarle enseguida. Entre las reflexiones que compartí con él en el e-mail que le envié, dije lo siguiente:

Ahora vengo y descubro que tus saludos y tus abrazos son los mejores recuerdos de la clase, y comprendo que todavía tengo mucho que aprender, que yo no he dado la mano ni abrazos. ¡Y eso es lo que me hubiera gustado enseñares de organización! Que una organización funciona si es honesta y hay amor. ¡Cuánto sabes de la vida!

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Acerca de jjbarba

Profesor con dudas, estudiante curioso, Maestro de nada, aprendiz de todo, Experto en utopías, soñador ambicioso.
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4 respuestas a El último día de curso

  1. enderwiggins dijo:

    Cómo me alegro de ser tu amigo y no tu alumno. Y lo digo por lo del último día y por lo que me contaste ayer :-DDDDDDD

    Por cierto, el nuevo tema del blog me encanta.

  2. jjbarba dijo:

    Pero eso un día después. Y fue porque copiaron y les pille. ¿Cómo se va a ser maestro y pretender que tus alumnos respeten las reglas y tu no hacerlo? Conceptualmente, al menos, hay un problema de competencias éticas para el desarrollo de la profesión.

  3. Mónica AG dijo:

    Lo que expresas en “El Último Día De Curso” me ha molado.
    Gracias por compartir cosas como éstas.
    Un saludo

  4. jjbarba dijo:

    Muchas gracias a ti, Monica.

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