Clase en un bar

¿Cuál es el lugar para dar clase?. Podría decirse que el aula, pero no tiene por qué. Bauman explica que las aulas son instituciones panópticas como las fábricas de la modernidad o las iglesias. Es decir, lugares en los que no hay confianza, en los que el jefe se busca una posición de privilegio para vigilar a los empleados. Alumnos, operarios, feligreses… no son de confianza. Si no hubiera un ser “superior” que los llevara por el camino del bien no harían nada. Menos mal que están los jefes que saben que es bueno para cada uno (y nos dan de comer).

Resulta que hay gente que confía en los estudiantes, en los empleados y en los feligreses. Hoy estábamos reunidos fuera del horario, por el placer de hablar de educación. De eso que nos gusta tanto que nos hace que vayamos a clase en horas de descanso, de eso que hace que hoy mismo nos juntáramos fuera del horario porque el lunes fue fiesta y no pudimos tener clase. El caso es que las aulas estaban ocupadas y estábamos tirados en unos sofás iniciando un dialogo para compartir saberes. Tan cómodos nos encontrábamos que alguien dijo ¡¡¡Sólo nos faltaba una caña!!!… Y por qué no. ¿Por qué no hablar de educación delante de una bebida, en una mesa de bar y con un cigarro?

Algunos lo han entendido. Otros estaban impactados y no han reaccionado. Pero la realidad es que hemos hablado de educación, de la vida, de los proyectos que tenemos… y fuera del aula. Las ideas no están en las aulas, al igual que la autoridad. Las ideas están en las cabezas, como la capacidad de atención. Y la autoridad esta en la competencia, no en la capacidad de ordenar.

Espero que la conclusión de la experiencia sea que compartir ideas es posible en cualquier contexto, que la educación está en la calle. La educación, para un maestro, es la vida misma y se encuentra donde estemos presentes con ganas de compartir.

Dedicado a los que compartimos saber sin tener clase.

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Acerca de jjbarba

Profesor con dudas, estudiante curioso, Maestro de nada, aprendiz de todo, Experto en utopías, soñador ambicioso.
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2 respuestas a Clase en un bar

  1. una reflexión sobre lo de los jefes; como ya has sufrido, el tema de ser jefe es una cuestión bastante curiosa; en general, nos quejamos de nuestros jefes porque no ven los detalles; no son capaces de profundizar en los aspectos de un negocio, de la gestión de una empresa, de una ciudad o de cualquier cosa. No entran al detalle.

    El tema es que a un jefe se le pide que gestione (lo que requiere tener una visión global y no centrarse en los detalles), pero a la vez se les pide que sean insufriblemente exactos y perfectos con los detalles; es bastante frecuente echarle la culpa al alcalde de una ciudad de que en tal o cual calle no se aparque en batería… y decimos: “es que no entiendo como el alcalde no ve esto” o “es que el concejal de urbanismo tal”), cuando en realidad, lo que debería pasar es que la comunicación entre el gestor y los mandos intermedios, y la comunicación entre estos mandos intermedios y los ‘curritos’ fuese más fácil y eficiente, para que el gestor pueda tomar decisiones en base a la especialidad de sus empleados (esto es, los especialistas en meterse en detalle informan a sus superiores de lo que hay que hacer y el gestor integra eso en el plan general). Y comos e puede ver, no hablo de la comunicación hacia abajo (que también está bastante mal) sino de la comunicación hacia arriba.

    El problema hoy en día, estemos hablando de empresas, de ayuntamientos o de la iglesia misma es que la información no fluye hacia arriba, como si los jefes fueran semidioses perfectos que no necesitan ninguna información más que la que puedan deducir con sus proios medios. Y pedirle a una persona que gestione globalmente y a la vez sea escrupuloso con los detalles personalemente es un error (que no me estoy refiriendo a tu post, pero me lo ha recordado, porque hablablas de ‘jefes’

  2. jjbarba dijo:

    Pero eso está en función del modelo de empresa y del estilo de liderazgo. Es diferente de si es por objetivos, por un organigrama descendente, o por la autogestión de los recursos humanos.

    Es que para ser jefe es necesario aprender, porque si no siempre haremos lo que hemos vivido.

    Yo creo que si tiene que ver con el post. Si seguimos en el aula en fila estamos condicionando un tipo de relación, si por el contrario cambiamos de escenario, nos sentamos en corro, creamos un clima distendido… eso promueve el dialogo. Es que cambiar el liderazgo no sólo depende de la actitud del líder, también de la organización y de lso detalles. Varios de los estudiantes hasta que no vivieron esta clase no entendieran que lo que les decía era verdad

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