Felices Fiestas.

Diciembre 23, 2009 por jjbarba

Espero y deseo que en estas fiestas reine la concordia y la felicidad, así como que para el próximo año se nos hagan realidad esos deseos que harían del mundo un lugar más agradable y justo.

Para empezar a hacer el año más agradable dejo un poco de música, del grupo de un amigo (El Legado de Minnësinger). Una forma de expresión de la vida interior, que espero que os guste.

Felices Fiestas

Cuando los derechos de autor se convierten en un bien feudal

Diciembre 8, 2009 por jjbarba

Después de varios días leyendo referencias a la posibilidad de cortar el acceso a Internet por utilizar programas de intercambios de archivos, he optado por expresar mis ideas al respecto, ya que considero que en ocasiones el debate se desenfoca, ya que existen posturas claramente a favor y otras en contra, que no dejan ver el bosque. Yo no se si estoy a favor del P2P, o programas de intercambio de archivos, o en contra, lo que si tengo claro es que el debate me resulta interesante para opinar sobre determinados aspectos de la propiedad intelectual, como creador que soy.

El primer aspecto que me llama la atención es la equivalencia de usar programas P2P con la equiparación a descargar productos con copyright. En el mercado hay productos con copyleft, que perfectamente pueden ser intercambiados por estas redes, es más, incluso hay archivos sin ningún tipo de licencia que se pueden intercambiar, como las fotos de una boda dentro de un archivo rar con clave. Ante esto considerar al usuario de P2P como un delincuente es inaceptable. El P2P es una herramienta muy interesante, pero como todo depende del uso, el cuchillo es muy interesante y valioso para comer, pero un terror si es para apuñalar. No podemos decir que todos los usuarios de cuchillos somos criminales, por la misma lógica que no se puede decir que todos los usuarios de P2P son delincuentes. ¿Acaso en el anteproyecto de ley se habla de cortar Internet a los usuarios de P2P? o ¿sólo a los usuarios de P2P que descarguen copyright?.

El segundo aspecto a valorar es qué se considera un trabajo, es decir, una actividad digna de ser remunerada. Para los liberales esta actividad se basa en un tiempo que alguien dedica a algo y esto merece una retribución en función del producto. En cambio para los marxistas el salario está en función del tiempo empleado y no del rendimiento económico de la labor. Ante esto los derechos de autor de un producto, entran dentro de otro tipo de remuneraciones no directas al tiempo dedicado.

Un caso similar a lo que son los derechos de autor es el de las patentes, entendiéndolas como un beneficio que se otorga a un creador, que una vez demostrado que el invento es útil se le ceden los derechos de explotación por un tiempo limitado. Hay que tener en cuenta que la patente evita la copia inmediata, lo que permite al autor amortizar el tiempo dedicado a la innovación a posteriori, es decir, una vez llevado a cabo el hecho permite recuperar la inversión en tiempo.

Pero las patentes tienen un componente de utilísimo del producto, con lo que las creaciones artísticas no entran dentro de este aspecto del trabajo. De este vacío en el campo surge el derecho de autor, no entendido como una posibilidad de obtener beneficio, sino más como un ejercicio de la libertad de expresión en la que una persona consigue plasmar su pensamiento. De esto se entiende que la obra y el productor de ella son una misma cosa, y el autor se hace cargo de ella.

El problema surge cuando el derecho de autor deja de ser un derecho moral y se convierte en económico. En ese momento la cultura deja de ser una forma de expresión para pasar a ser un producto, mejor dicho, bien nobiliario. Entendiendo que la cultura produce beneficio, no por el tiempo de producción artístico, sino por la posesión de un derecho de explotación, como en el caso de las tierras nobiliarias. El beneficio que surge del arrendamiento de estas a los campesinos es por un derecho de posesión, no del tiempo que han dedicado a algo. Es más, el derecho de posesión en caso proviene de generaciones anteriores, sin que el propietario haya realizado ninguna acción en su vida para ser rentista, más que nacer en una familia con posibles. Un rentista gana dinero sin necesidad de ser o desarrollar labor alguna.

Ante esto, entiendo que el copyright es una forma de feudalismo moderno, en el que el derecho de las canciones supera la propiedad intelectual, y trata de formar rentistas, considerando que una creación se posee. La cultura deja de ser popular para pasar a ser un bien privado que se alquila o se vende. Pero el mayor problema radica en que los artistas ceden los derechos de las canciones a las discográficas o a las editoriales, quedándoles un porcentaje muy bajo del beneficio. Así el rentismo cultural apenas pertenece al creador, sino que se lo quedan determinados grupos editores. De este modo es normal que estos beneficios nobiliarios-creativos sólo interesen a ex-creadores o a creadores con grandes ventas en formato CD o libro.

Ante esto , considero que el problema que presenta la actualidad es que las formas de producción se han abaratado, y cualquiera con un mínimo de talento y conocimiento se puede expresar por Internet. El problema radica en que los beneficiarios del feudalismo cultural están perdiendo poder de influencia y beneficios económicos. La guerra del P2P excede de los intereses de difusión cultural y se centran en el poder de decir qué oír, qué leer, qué es cultura y de cobrar por ello.

El método Patiño

Diciembre 3, 2009 por jjbarba

Hace tiempo que oía decir a Duzcen que los tiempos han cambiado, que ya todo el mundo es culpable hasta que se demuestra lo contrario. Este es el Método Patiño, el que utiliza todos los sábados por la noche. Es capaz de decir cualquier barbaridad a alguien y que sino lo hace, que le demuestre lo contrario. Curioso uso de la aplicación del principio constitucional de la presunción de inocencia. En lugar de ser inocente mientras no se demuestre lo contrario, ahora uno es culpable mientras no se demuestre lo contrario.

El Método Patiño tiene un gran problema y es que hay cosas que es imposible demostrar. Por ejemplo, es relatívamente fácil demostrar que alguien roba, sólo hay que pillarle en acción. Sin embargo ¿cómo puede demostrar alguien que no roba?. Sólo se podría hacer si durante toda su vida le acompañara una cámara de televisión y/o un notario, sino es así siempre quedará la duda, y como la duda es que sí lo hace, pues… Ante estos hechos cosntitucionalmente debe de actuar el principio de buena fe y la presunción de inocencia. Ya que en una sociedad excesivamente malpensada es imposible vivir.

Estas palabras viene a raíz del caso del linchamiento y anti-linchamiento del padre adoptivo de la niña canaria muerta en un accidente desde un columpio. Como observador externo del linchamiento me parece grave como han funcionado las instituciones del estado de derecho. Han estado mas próximas al Método Patiño que a los principios constitucionales.

Lo primero que no entiendo es cómo se filtran informes médicos y de la policía. Estos deben ser anónimos y más aún, sí me lo permitís, cuando están tratando la vida y muerte de una menor. Todos los ciudadanos tiene derecho a la privacidad de sus datos, mucho más un menor.

No entiendo muy bien cómo uno o unos médicos pueden ver lesiones fantasmas a la hora de hacer un informe, deberían hacerlos con rigor. Antes de que un médico que ve por primera vez a un niño le haga un parte de maltrato (la lógica me dice que debería ser de posible maltrato) debería confirmar su diagnostico con el pediatra de la niña para ver sí hay algo más en su historial. Además el medico no debería limitarse a hablar de quemaduras o desgarros, en estos caso deberían adjuntar pruebas objetivas como fotografías, que permitan que cualquier experto con tan sólo ver el informe pueda corroborar el diagnóstico, y no nos encontremos con magulladuras o desgarros donde no los hay.

Por otro lado me surge la duda de dónde quedó el principio de presunción de inocencia. Parece que se nos olvida que en este país son los jueces los que determinan la culpabilidad y la pena. Desde los medios de comunicación nos encontramos con que se ha hecho culpable a alguien. Se basan en un informe médico que, no olvidemos, en un principio debe ser confidencial. Esto me plantea serias dudas deontológicas sobre determinados programas televisivos y diarios en prensa escrita, que buscan culpables para escurrir el bulto, pero no miran la eticidad de sus prácticas. Publicar la foto a cara descubierta de un presunto culpable con comentarios humillantes no es una forma de salvaguardar los derechos constitucionales, es más de liderar un juicio paralelo.

Pero no pasa nada porque ahora los medios se tratan de disculpar y el padrastro que ha tenido que ser ingresado en un hospital por la tensión emocional lo entenderá y será capaz de perdonar el linchamiento mediático. Es más, tiene dos mejillas y seguro que le gusta poner la otra. Y en el peor de los casos esta experiencia le permitirá ser tertuliano en algún programa con la figura de experto en…

A su vez me ha llamado la atención la actuación de ciertos sectores (des)sensibilizados con la violencia machista hacia niños… enseguida se movilizaron para pedir cabezas, penas duras… pero qué pasa ahora que se ha demostrado que el presunto culpable es inocente.  ¿Se han movilizado o han metido la cabeza bajo tierra ?. Como lo progre es apoyar a las mujeres maltratadas y no a los hombres prejuzgados, pues desaparecen del mapa hasta nueva ocasión de lanzarse a otra presa.

Por último, decir que me aterra una afirmación que he oído al abogado defensor. Comentaba que las fuerzas del orden, al dar al padrastro la noticia de que la niña había muerto, lo hicieron mientras le mostraban una foto del desmembramiento de al autopsia. Quiero (y necesito) pensar que esta afirmación sea mentira y que en un estado de derecho y constitucional ningún padrastro por muy malo que sea se le pueda someter a una tortura semejante.

En conclusión: este desgraciado hecho nos coloca en nuestro lugar. Muestra claramente la sociedad en la que vivimos, lo suficientemente acelerada como para necesitar prejuzgar y no dejárselo a los jueces, quienes deberían ser los únicos encargados de ello.

Cuando dos meses son media vida

Noviembre 29, 2009 por jjbarba

Llevamos ya dos meses de curso. Puede parecer que no es nada, pero para una asignatura cuatrimestral es la mitad de su camino. Ya deberíamos de tener una base amplia y sólo nos debería quedar pulir los aprendizajes. Ya sé que los temarios suelen ser lineales, hay una colección de conceptos ordenados, con alguna (i)lógica, que son asumidos por el peso de la tradición. Pero nosotros en este caso lo estamos haciendo diferente.

Yo he avanzado algunos años. Lo que se hacía era una primera fase de volumen en la que uno corría muchos kilómetros diarios. Transcurrido este tiempo se pasaba a la calidad, que consistía en apoyarse en el volumen recorrido para conseguir la mayor velocidad posible. Esta era una época de entrenamientos cortos, rápidos e intensos, pero para poder llevarlos acabo había que tener muchos kilómetros en las piernas.

En nuestro curso nos estamos basando en esto, en sumergirnos y tomar contacto con la realidad de forma global (y no parcializada en temas) y a medida que pasa el tiempo ir dotando de matices a  esa realidad, de nombres a los artículos de las leyes, de perspectivas a los modelos escolares… Así la parte que nos queda es la más bonita, la de sacar brillo a todo el trabajo que hemos hecho.

Repasando que estamos a mitad del proceso nos hemos dado cuenta que hay algún problema y es que un campo se domina o no. Un campo no se puede dominar estadísticamente, no se puede saber la mitad. No se puede decir que se sabe todo de modelos de organización y nada de legislación, porque el día que nos enfrentemos a la realidad no sabremos nada sobre la burocracia escolar. Pese a que la media de la asignatura sea de un 50%, que sería aprobado, no se tienen suficientes competencias para incorporarse al mundo laboral. Por eso a mis aprendices les exijo que todo lo que me presenten tenga una calidad considerable, tanto en comprensión de la realidad como en transferencia a su vida, sino es así hay que repetirlo todas las veces que haga falta. Eso sí, con mi ayuda, que una de mis labores es orientar.

Esta concepción debe ser un poco extraña y hay bastante gente que no me ha devuelto los trabajos revisados. Así en la evaluación de mitad de cuatrimestre he tenido que recordar los compromisos de principio de curso. De este modo he tenido que recordar que si ese día fuera el último de curso vería a media clase al final del verano. Se han asustado, y se han puesto a trabajar con total intensidad.

A mí me preocupaba que ese toque serio pudiera cambiar nuestra relación y mi imagen en el aula. Trato de ser una persona cercana, cordial y a su servicio, pero también es una cuestión de honestidad con ellos asegurarles que adquieren las suficientes competencias como para enfrentarse al mundo laboral. Se que alguno ha dicho que con lo enrollado que parecía y el susto que les había dado. Pero mejor ahora que estamos a tiempo de poner remedio.

Hoy, un día después de la evaluación, he entrado en el aula con dudas y al mirar al fondo he visto una torre de sillas que casi tocaba el techo. En una de ellas había un cartel con el mensaje “Organización de la clase” (juego de palabras con nuestra asignatura Organización Escolar). Me he reído y he ido a hacer una foto, a la que ellos se han apuntado. Y hemos continuado hablando de la necesidad del tacto, apoyo y sinceridad en la educación…

Así que el día después de la tormenta no sólo escampa, sino que hubo merienda en el campo. Han entendido que nuestra discrepancia estaba en una acción, nunca con ninguna persona, y que pese a decir lo que pasaba sino cumplían su compromiso, la relación y la admiración a las personas no ha cambiado.

El compromiso con la docencia

Noviembre 19, 2009 por jjbarba

Hay una especie de personas que no me gustan nada en absoluto: los jetas. Odio la gente que trata de aprovecharse de los demás y encima es tan impresentable que va por la vida de más listo que los demás. Hay gente a la que nos ha costado nuestras 10.000 horas de esfuerzo llegar a aprender algo que merezca la pena ser contado, como para que alguien desde su actitud se ria de ellas. O peor aún, se ria de quien con toda la emoción del que descubre el mundo comienza a echar sus 10.00 horas.

El otro día estaba preparando un taller en la Uni, como era un acto oficial había una lista de inscritos, así que pasé una lista para que firmaran, mientras hablaba con un aprendiz sobre lo que aporta la universidad de la experiencia. En ese momento oí por detrás una voz arrogante que decía a una chica: “quita que firmo yo y me voy”. Por supuesto que reaccioné. Le dije que de qué iba. A lo que además de jeta demostró cobardía diciendo que se iba a quedar y no había dicho nada. Ya dos defectos grandes e intolerables en un futuro maestro. Porque no sólo debemos enseñar competencias cognitivas y prácticas, sino que las competencias personales son necesarias para tratar con niños. Una buena persona e interesada en serlo, en algún momento llegara a ser buen maestro, alguien que no sea buena persona jamas será buen maestro. Porque como dice VanManen para educar es necesario que el maestro tenga tacto, y sea capaz de aprender la vida a través de la escucha del niño.

El caso que me enfade bastante y le dije que prefería tres personas comprometidas a cuarenta que no lo estuvieran, que no hacía falta que se quedara, es más, que agradecería que se fuera. Pero que me daba pena que pudiera llegar a ser maestro y dar clase a mis hijos, ya que con esa actitud no aprenderían ningún valor positivo.

Respecto a esta bronca, puede que parezca excesiva, pero era totalmente necesaria. Sus compañeros, en la gran mayoría, son personas comprometidas y que están haciendo un esfuerzo bastante grande por formarse y llegar a ser buenos maestros. No se puede premiar a los que se ríen de su trabajo, primero, porque no es justo para los comprometidos, y segundo, porque puede fomentar que piensen que a los jetas les va mejor. Y aun peor, pueden convertirse en uno de ellos. Pero bueno, en este caso acabaron contentos con el taller y dicen que les sirvió, por lo menos para pasárselo bien, ademas de aprender alguna cosilla. Ademas se que por los pasillos defienden mi reacción, ya que ellos están hartos de esa actitud. Quizás les falta enfrentarse al problema de cara, pero paso a paso.

Creo que como profesor universitario de magisterio no sólo tengo que certificar que los estudiantes saben el currículum, las leyes, que es un criterio de evaluación, o como se hace una actividad. También he de valorar quien es comprometido, a quien le interesa la educación, quien tiene actitud crítica para mejorar, quien sabe trabajar en equipo… Claro que valorar cosas de las de “si o no” es fácil, pero valorar el compromiso de alguien es muy difícil y no se puede hacer mediante un examen. Sólo el día a día nos permite saberlo. Pero para eso yo también tengo que tener la puerta del seminario y el e-mail abierto a cualquier hora y para cualquier demanda o necesidad, ya sea pedagógica o personal. Porque para pedir compromiso con la docencia, yo tengo que ser el primero que lo demuestre, porque los valores no se estudian, se demuestran en la vida cotidiana.